la iniciacion

Publicado en por paheba

La iniciación.

A través de los siglos, las diferentes culturas de la humanidad han conservado sus conocimientos solo para unos pocos. Estos conocimientos les permitían saber cuál era la mejor forma de vivir y ser felices. Por la reserva anterior se les llamaba ¨misterios¨.

Los misterios se dividían en 2, los misterios menores y los misterios mayores. Los misterios menores servían para enseñar al iniciado, o sea el introducido a la escuela de misterios, el perfeccionamiento personal en relación real con la divinidad. Los misterios mayores enseñan el perfeccionamiento social, siendo el tejido social un reflejo de la condición individual, obviamente perfeccionada previamente por los misterios menores.

Mucha gente cree que la iniciación y los misterios están relacionados con las mancias o técnicas de adivinación (tarot, lectura de manos, runas, etc.) pero no es así. Contrario a lo que pudiera parecer, los misterios de la iniciación se enfocan en el ser humano y su relación con la divinidad, la naturaleza (flora, fauna y el universo), y su relación con los demás hombres y mujeres de su sociedad.

Diferentes corrientes han surgido a través de las edades como la Masonería, los Rosacruces, los gnósticos, etc. Pero en esencia ha habido muchas formas de transmitir la sabiduría sagrada a través de libros, considerados sagrados por unos y no tanto por otros, como el Chilam Balam, el popol vuh, la Torá, el Zend Avesta, La Biblia, El Corán, El Talmud, etc.

Evite prejuicios y dese la oportunidad de leer algunos de estos libros con la mente abierta y el corazón amoroso. Hoy más que nunca en lugares como nuestra ciudad, nos haría falta usar esa sabiduría en lugar de separarnos a unos o a otros por diferencia de creencias.

Debemos aprenderá ver las cosas de fondo y no de forma, es decir, lo importante no está en el nombre denominándonos con uno u otro nombre como masones, judíos, católicos,… eso no nos hace mejores, no hace falta ser masón para ser honesto, ni tampoco judío para ser respetuoso, o católico para estar con Dios.  Más cerca estamos de Dios mientras más cerca estamos de los seres humanos. Entonces no importa el nombre, importa lo que hacemos, nuestras acciones son la oración más importante porque reflejan lo que realmente somos.

Así el iniciado se enfoca en transformarse a sí mismo en beneficio propio y de su sociedad, y no solamente para fines personales egoístas y en contra de la moral y legalidad de las cosas.

Me despido fraternalmente.

 

ATTE. Juan Carlos Peón Cardín

Past-master de la Logia Masónica Sirio No.4 Cancún Q,roo

 


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