Friday 9 december 2011
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20:53
ASATÓMA SADGAMAYÁ
TAMASÓMA JYORTIGAMAYÁ
MRTYORMÁ AMRTÁMGAMAYÁ
Condúcenos de lo asát a lo sat
Condúcenos de la oscuridad a la luz
Condúcenos de la muerte a la inmortalidad.
Esta es la verdadera oración: el reconocimiento por parte del buscador de su
limitación y su sentido grito de ayuda en el camino a la transcendencia. No es una oración por las cosas del mundo. No es una oración para pedir comida, cobijo, salud, compañía, riquezas, éxito,
fama, gloria o incluso el cielo. Quien recita estos tres mantras se ha dado cuenta de que esas cosas son inconsistentes, están empapadas de dolor y, aunque las reciba en abundancia, le dejarán
eternamente insatisfecho.
Cuando comprendes esto plenamente es cuando recitas esta oración. La esencia de cada uno de los tres mantras es la misma:
"Condúcenos a la comprensión de que no soy el cuerpo, la mente ni el
intelecto limitados, sino que soy, he sido y seré siempre esa conciencia eterna, absoluta y gozosa que le sirve de sustrato".
Por paheba
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