¿Que hiciste el día de hoy que te ha hecho tan feliz?

Publicado en por paheba

Una tarde en el parque. Había una vez un pequeño niño quien quería conocer a Dios. El sabia
que seria un largo viaje para llegar a donde vivía Dios, entonces el empacó su pequeña maleta
con panecillos y un six-pack de jugos y el emprendió su partida. Cuando el ya había recorrido 3
cuadras, el conoció una Viejecita. Ella estaba sentada en el parque observando algunas
palomas.
El niño se sentó junto a ella y bario su maletita. El estaba a punto detomarle a su jugo cuando
noto que la viejecita se veía hambrienta, entonces el le ofreció un panecillo. Ella agradecida lo
aceptó y se sonrío. Su sonrisa era tan hermosa que el niño quería ver esa sonrisa nuevamente,
entonces el le ofreció un jugo. De nuevo ella le había sonreído. ¡El niño estaba encantado!,
ellos se quedaron sentados toda la tarde comiendo y sonriendo, pero ellos nunca dijeron ni una
sola palabra. Tan pronto como empezó a obscureser, el niño estaba cansado y se levantó para
irse. El se dio la vuelta, corrió hacia la viejecita y le dio un abrazo. Ella le dio una hermosa
sonrisa como nunca antes había sonreído. Cuando el niño abrió la puerta de su casa, su madre
estaba sorprendida de la felicidad que resplandecía.ang1[1]
Ella le pregunto " Una tarde en el parque. Había una vez un pequeño niño quien quería conocer a Dios. El sabia
que seria un largo viaje para llegar a donde vivía Dios, entonces el empacó su pequeña maleta
con panecillos y un six-pack de jugos y el emprendió su partida. Cuando el ya había recorrido 3
cuadras, el conoció una Viejecita. Ella estaba sentada en el parque observando algunas
palomas.
El niño se sentó junto a ella y bario su maletita. El estaba a punto detomarle a su jugo cuando
noto que la viejecita se veía hambrienta, entonces el le ofreció un panecillo. Ella agradecida lo
aceptó y se sonrío. Su sonrisa era tan hermosa que el niño quería ver esa sonrisa nuevamente,
entonces el le ofreció un jugo. De nuevo ella le había sonreído. ¡El niño estaba encantado!,
ellos se quedaron sentados toda la tarde comiendo y sonriendo, pero ellos nunca dijeron ni una
sola palabra. Tan pronto como empezó a obscureser, el niño estaba cansado y se levantó para
irse. El se dio la vuelta, corrió hacia la viejecita y le dio un abrazo. Ella le dio una hermosa
sonrisa como nunca antes había sonreído. Cuando el niño abrió la puerta de su casa, su madre
estaba sorprendida de la felicidad que resplandecía.
Ella le pregunto " ¿Que hiciste el día de hoy que te ha hecho tan feliz?"
El le contesto, "He comido con Dios. ¿Y sabes que? Ella tiene la sonrisa más bella que he
visto!"
Mientras tanto la viejecita, también con mucha felicidad radiante, regreso a su casa. Su hijo
estaba anonadado por la paz que mostraba en su cara y pregunto, "Madre, ¿qué hiciste el ida
de hoy que te ha hecho muy feliz?"
Ella contestó, "Yo comí panecillos en le parque con Dios. Y sabes que, el es más joven de lo
que esperaba." "
El le contesto, "He comido con Dios. ¿Y sabes que? Ella tiene la sonrisa más bella que he
visto!"
Mientras tanto la viejecita, también con mucha felicidad radiante, regreso a su casa. Su hijo
estaba anonadado por la paz que mostraba en su cara y pregunto, "Madre, ¿qué hiciste el ida
de hoy que te ha hecho muy feliz?"
Ella contestó, "Yo comí panecillos en le parque con Dios. Y sabes que, el es más joven de lo
que esperaba."

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