CAPITULO 7: MUERTE Y RETROSPECCION

CAPITULO 7: MUERTE Y RETROSPECCION

 

La muerte es parte integral de la evolución en nuestra fase actual sobre la Tierra. Es importante para nosotros desarrollar una comprensión de su función y significado para que, llegado el momento, el proceso pueda tener lugar de manera suave y gozosa.

 

Muchos descripciones de 'haber muerto' han sido relatadas por personas que aún viven, aquellas a quienes se les extendió un certificado de muerte clínica y luego volvieron a la vida. Estos sucesos son conocidos como 'experiencias cercanas a la muerte' y muchos han sido documentados en años recientes. Las experiencias narradas muestran una sorprendente consistencia en ciertos aspectos fundamentales: sentir que se pasa por un túnel muy brillante, la presencia de una gran luz al final, y emerger a la 'Luz' con intensos sentimientos de ser recibido con gran calidez espiritual y amor. Muchos también reportan haber experimentado una 'memoria panorámica', es decir, una extraordinaria claridad de pensamiento y ver cómo su vida entera pasa delante de sus ojos. Un gran número de estos casos individuales de 'experiencias cercanas a la muerte' fueron narrados en el libro de Raymond Moody titulado "Vida Después de la Vida" y claramente prueba que la 'muerte' no es la 'negrura eterna' que muchas personas aseguran será su suerte al final de la vida.

 

En verdad hay numerosas enseñanzas en las que se describe el proceso espiritual sobre esta Tierra de la 'muerte' y los diversos senderos que pueden tomarse después, desde los antiguos manuscritos tibetanos hasta los numerosos relatos expresados a través de transmisiones canalizadas que han sido publicados en libros por aquellos que 'pasaron al otro lado'.

 

Aquellos que se encuentran mentalmente preparados para el "más allá', y por lo tanto, 'mueren en paz', probablemente dejaran su cuerpo físico con total consciencia, y serán capaces de observar la partida de la propia alma conforme ésta se levanta suavemente sobre la ya descartada 'envoltura' física. Es usual que un Guía Espiritual esté a su lado para darle la bienvenida al alma que llega, guiándole a él o a ella hacia las Esferas Superiores. Alternativamente, el alma que se va puede también viajar sola rápidamente a través de un túnel brillante hacia una 'luz intensa', y emerger en un mundo lleno de colores brillantes y escenas de gran belleza.

 

La hora y el lugar de la muerte siempre es conocido de antemano por la Jerarquía Espiritual, así como por el Yo Sagrado del alma encarnada. Esto es parte del acuerdo hecho entre nuestro yo espiritual y nuestros guías y la Jerarquía Espiritual antes de la encarnación. Los familiares y los antiguos amigos que ya han pasado al mundo Espiritual son alertados sobre esta imperiosa 'transición' y estarán cerca para dar la bienvenida al que llega a ese nuevo plano.

 

En el momento crítico de la muerte generalmente somos asistidos por un Ser Angelical, conocido como el 'Ángel de la Misericordia', a quien se le ha encomendado la importante responsabilidad de cortar la cuerda de plata de la vida, una cuerda etérica de luz que conecta nuestro cuerpo físico con nuestros cuerpos espirituales superiores.

 

El libro de Ripley Webb titulado 'Full Cycle', que fue canalizado, nos da una buena descripción de un Ángel de la Misericordia en el momento en que atiende a una mujer mayor llamada Martha en su lecho de muerte. Esto ha sido descrito tal como lo atestiguaron Michael, quien 'pasó' recientemente, y su Guía Espiritual Rafael, después de que ambos descendieran de los Reinos Espirituales Superiores para observar lo siguiente:

 

"El centro de la habitación estaba ocupado por una cama sobre la que yacía la figura de una mujer de aproximadamente setenta años. Alrededor de la cama se encontraba el médico, la enfermera, un hombre y una mujer, quienes posiblemente eran familiares de la agonizante mujer. La que ocupaba la cama a veces murmuraba unas cuantas palabras y la luz en sus ojos mostraba que no había daño cerebral. Sus inquietos dedos manipulaban nerviosamente el cubrecama.

 

Como si adivinara los pensamientos de Michael, Rafael dijo: "No está enferma realmente, tan sólo es la avanzada edad. Su tiempo ha llegado. Mira quien ha entrado por la puerta". Michael lanzó una mirada a la puerta y vio a un Ser tan majestuoso y digno que pensó que no podía ser un espíritu corriente. "Es un Ángel de la Misericordia", explicó Rafael. "Viene personalmente para cortar el cordón de la vida, ese que mantiene a un espíritu unido a su cuerpo terrenal. Es una tarea que Dios solamente encomienda a seres muy avanzados como él. El conoce la voluntad de Dios y cómo y cuando debe ejecutarse dicha función". Luego agregó: "Mira, la anciana ha sentido su llegada."

 

Como si en verdad estuviera consciente de la entrada del Ángel, la anciana levantó ligeramente su cabeza y miró fijamente a la puerta. Luego su cara se arrugó y las lágrimas rodaron por sus mejillas."No quiero morir, doctor, no quiero morir. No me deje morir." La quejumbrosa voz desfalleció en un deje de autocompasión. El doctor tomó su mano entre las suyas y murmuró las palabras que los demás esperaban escuchar de él en este tipo de casos. Él sabía que nada podía hacerse y que el final se acercaba.

 

Reconfortada por su gesto, la anciana miró de nuevo hacia la puerta. Michael, siguiendo su mirada, vió cómo cambiaban los rasgos del ángel y cómo se transfiguraba, al tiempo que un brillo de amor era proyectado como un haz de luz hacia la cama. Los labios de la anciana se movieron conforme trataba de decir a los demás lo que veía, pero la fuerza de la vida estaba dejando ya su frágil cuerpo. El Ángel extendió su mano hacia ella. Como obedeciendo un llamado, la mujer, en una repentina demostración de fuerzas, se irguió hasta quedar sentada sobre la cama, y sus ojos estaban llenos de luz. Se escuchaba música en la distancia proveniente de una fuente espiritual, originándose desde Reinos Superiores.

 

"Mira detrás del Ángel", dijo Raphael. Ahí, detrás de la radiante figura se encontraba un pequeño grupo de espíritus, todos con sonrisas de bienvenida. Eran amigos o familiares de la mujer que estaba en proceso de transición, que habían venido para saludarla y para ayudarla en su llegada al nuevo mundo.

 

Algo atrajo la atención de Michael hacia la cama. Un pequeño rastro de vapor inició el ascenso desde la cabeza de la moribunda y quedó suspendido como una pequeña nube. Luego el cuerpo cayó hacia atrás repentinamente y las manos quedaron sobre el cubrecama, sin vida. Casi de inmediato, una forma, la réplica del cadáver, se elevó a una posición horizontal extendida sobre el cuerpo físico, boca abajo. Esta forma fantasmal gradualmente asumió una condición más densa a medida que las fuerzas etéricas se fueron liberando del cuerpo físico y se integraban en el cuerpo espiritual.

 

Cuando el proceso terminó, el cuerpo etérico asumió una postura erecta al pie de la cama. Aquí el Ángel avanzó y colocó sus manos sobre los ojos de la forma etérica, luego dio un paso a un lado. El cordón de vida todavía conectaba los cuerpos físico y etérico, pero se había atenuado y apenas era visible. Martha era libre y en su nueva libertad avanzaba para encontrarse con aquellos que habían venido por ella. De sus labios salían exclamaciones de complacida sorpresa. Empezó a responder a los saludos de estos amigos, viendo que casi había olvidado la existencia de algunos. El pequeño grupo comenzó a retirarse.

 

"El Ángel no ha cortado la cuerda de la vida todavía", dijo Miguel.

 

"No", repitió Raphael. "No lo hará todavía, sería un shock para el espíritu. Esperará junto a los restos unos momentos antes de realizar la última tarea".

 

El Ángel ahora se volvió hacia el grupo que se marchaba y extendió sus brazos hacia ellos, obviamente concentrando sus pensamientos en dirección a ellos. Instantáneamente, la habitación terrenal desapareció y después de un breve período de oscuridad, todos se encontraron en los terrenos del hospital en el nivel Etérico/Astral. Allí, delante de ellos estaban la anciana y sus amigos que ahora se acercaban a la entrada del edificio principal. La anciana bostezó. Estar con amigos la había cansado en el pasado y ahora sentía que esta extraña experiencia también la cansaba. Estaba cansada. Raphael se adelantó y habló con los visitantes. Ellos parecían respetar su autoridad y se excusaron. Una enfermera salió del edificio y Raphael le puso al cargo del nuevo ser".

 

['Full Cycle' por Ripley Webb – Marcus Books, Queensville, Ontario, Canadá]

 

El nivel vibratorio al cual llegamos después de la 'muerte' depende del progreso espiritual y del logro alcanzado sobre la Tierra. La mayoría de los encarnados en la Tierra que poseen un desarrollo espiritual moderado van al plano Astral/Emocional, el nivel vibracional que le sigue al físico. Aunque esto en gran proporción reproduce las condiciones tal y como aparecían sobre la Tierra, hay algunas diferencias que reflejan el rango de vibración más alto. Los colores de la naturaleza son más brillantes, el aroma de las flores más intenso, mientras que los sentidos del alma, ahora en su manifestación superior, son más agudos y están más alertas a la belleza que los rodea. El cuerpo se siente más ligero puesto que ya no hay la atracción gravitacional de la tierra, y con un poco de experiencia uno pronto estará listo para transportarse por los aires o eventualmente modelar la materia en cualquier forma deseada simplemente con el poder del pensamiento.

 

El alma que acaba de llegar puede quedar sorprendida al ser conducida a su personal 'hogar de ensueño'. Al estar imaginando constantemente un ideal cuando estamos en la Tierra, inconscientemente estamos creando una 'contraparte' de material de pensamiento en los niveles Mentales o Astrales Superiores, en donde se registra como una forma de pensamiento concreta. Utilizando esta forma-de-pensamiento como guía, los asistentes espirituales en el plano superior pueden dar forma a la materia menos densa y más maleable en ese plano por medio del poder mental, reconstruyendo este hogar ideal a tiempo para darle la bienvenida a esa nueva alma que está por llegar.

 

Una de las muchas experiencias después de la muerte relatada a través de subsecuentes transmisiones canalizadas es la que dio Monseñor Robert Hugh Benson poco después de su muerte en l914 a su amigo sobre la tierra, Anthony Borgia. Monseñor Benson cuenta que después de su 'muerte' y mientras que todavía estaba dentro de su cuerpo terrenal, un sacerdote, antiguo colega, se le unió y lo saludó calurosamente:

 

"Me pidió que lo tomara de su brazo firmemente y que no tuviera miedo. Me dijo que podía, si así lo deseaba, cerrar mis ojos. De inmediato experimenté una sensación de estar flotando exactamente igual que cuando uno sueña, aunque esto era muy real y no involucraba dudas sobre mi seguridad personal.

 

Después de un momento nuestro progreso pareció detenerse momentáneamente y podía sentir que había algo muy sólido bajo mis pies. Se me ordenó abrir mis ojos. Así lo hice. Lo que vi fue mi antigua casa, en la que había vivido sobre el plano terrenal; mi vieja casa – pero con una diferencia – estaba mejorada con aquellos arreglos que no había podido hacerle cuando estaba en la Tierra. La casa estaba rejuvenecida, así me lo pareció a primera vista, en vez de restaurada, pero eran los jardines que la rodeaban lo que atrajo mi atención sobremanera.

 

Parecían más amplios y estaban en un estado de perfecto orden y arreglo. Quiero decir, no en la forma de orden normal que uno está acostumbrado a ver en los jardines públicos sobre la Tierra, sino que estaban extraordinariamente bien cuidados. No había maleza ni montones de follaje enredado, tan solo la más gloriosa profusión de bellas flores tan bien arregladas que mostraban la perfección absoluta.

 

De ellas, cuando tuve la oportunidad de examinarlas de cerca, debo decir que nunca vi algo igual sobre la Tierra, muchas estaban totalmente abiertas. Se encontraban, desde luego, las ya conocidas, pero la mayoría parecían ser algo totalmente nuevo a mi escaso conocimiento sobre las flores. No eran solo las flores en sí mismas y su increíble variedad de soberbio colorido lo que llamó mi atención , sino la vital atmósfera de vida eterna que proyectaban en todas direcciones. A medida que uno se acercaba a cualquier grupo de flores en particular o incluso a una sola flor, parecían verter grandes flujos de poder energetizante que elevaban espiritualmente el alma y le daban fuerza, mientras que los perfumes celestiales que exhalaban eran tales que nadie en su vestido carnal seguramente haya experimentado jamás. Todas estas flores estaban vivas, respiraban, y eran, según mi amigo, incorruptibles."

 

['Life in the World Unseen', canalizado por Anthony Borgia – Psychic Pess Ltd., Londres, y M.A.P. Midway, Utah]

Aquellos que no eran conscientes de ello o no creían en otra vida mientras permanecían sobre la Tierra pueden necesitar que se les convenza de que, en efecto, están 'muertos'; después de todo, no parecen sentirse tan diferentes. Para que acepten que realmente están 'muertos' en términos terrenales puede tomar un tiempo, a pesar de la pequeña y extraña diferencia en las cualidades de la luz y el color del ambiente que los rodea. Debido a que estas personas son lentas para aceptar el cambio, usualmente escogen, a su muerte, moverse en un nivel vibracional más cercano al de la Tierra. Aquí ellos pueden proseguir la vida en un medio ambiente tan cerca como sea posible a su ambiente anterior. Eventualmente, a través de la ayuda de guías de las esferas superiores, habrán de reconocer su nueva 'realidad' y quedar libres para moverse hacia otros planos más elevados.

 

Aquellos que disminuyeron considerablemente su nivel vibratorio mientras vivían sobre la Tierra, por medio de un comportamiento dañino o poco cuidadoso con los demás, o que abusaron de sus propios cuerpos por falta de cuidado físico o uso de drogas, pueden encontrarse descendiendo a las oscuras regiones astrales más bajas, el tradicional 'Infierno' bíblico. Allí encontrarán un mundo oscuro y tenebroso de parajes tristes, el resultado de la creación colectiva de otros de una naturaleza similar. Estos planos oscuros y tristes van desde las tierras frías, grises y brumosas hasta los más bajos y negros pozos de depravación en donde las acciones maléficas son revividas una y otra vez. El alma, en niveles superiores, puede decidir que su personalidad inferior necesita permanecer en estas condiciones por algún tiempo, hasta que haya asimilado completamente las lecciones pertinentes a través de una constante repetición de los actos malvados previos y sea finalmente forzada a ver el camino equivocado que ha tomado. Eventualmente, el alma errante empezará a 'ver la Luz' y a sentir la necesidad de levantarse de nuevo hacia planos vibracionales superiores. Una vez que el alma ha realizado esta tarea, los Guías Espirituales estan ahí de inmediato para ayudarle suavemente a alcanzar los niveles superiores.

 

El bajo plano Astral también contiene otras áreas menos oscuras aunque de bajo nivel, en donde la gente de poca evolución o aspiración espiritual vive en sus propias condiciones recreadas subjetivamente, similares a las áreas urbanas menos inspiradoras de la Tierra. Muchas de estas almas permanecen inconscientes o sin deseos de creer que están muertas. Reviven la vida como si estuvieran sobre la Tierra en condiciones relativamente oscuras, haciendo los mismos movimientos que antes, comiendo los mismos alimentos que ya no necesitan, yendo al 'trabajo' todos los días y usando el 'dinero' que tampoco es necesario. Se dan cuenta de que todo lo que les rodea parece deteriorarse rápidamente y que necesita ser repuesto constantemente; esta experiencia es necesaria para enseñarles a dejar ir a su apego por las posesiones materiales y alentarles a buscar un forma de moverse hacia esferas más espirituales. Eventualmente ellos también buscarán ayuda superior y serán, subsecuentemente, llevados hacia planos Mentales y Espirituales más altos que rodean la Tierra.

 

Cuando el hecho de la muerte ha sido totalmente asimilado, al alma recién llegada se le otorga acceso a los Archivos Akásicos, una forma de banco de memoria universal que acumula todos los eventos que han tenido lugar en cualquier parte del universo así como cada pensamiento y acción de cada individuo. A través de este medio el alma puede revisar, con imágenes y sonido multi-dimensional, los episodios significativos de la encarnación de la Tierra que ha sido completada recientemente. Al revisar los errores, las faltas en su personalidad y la carencia de bondad hacia los demás que han ocurrido mientras se estuvo sobre la Tierra, se podrán identificar las diversas lecciones que permanecen sin ser aprendidas.

 

Este proceso es descrito en el libro canalizado de Ripley Webb titulado 'Full Cycle', a medida que Michael regresa al Mundo Espiritual después de su muerte sobre la Tierra y empieza, a través de los Archivos Akásicos, a revisar su vida, recientemente terminada. Ahí es llevado por su Guía Espiritual a un edificio especial situado en el Plano Espiritual, algo parecido a un cine pequeño, y en donde la pantalla al fondo ahora se ilumina:

 

"La escena se movió y se convirtió en una forma de simbolismo bastante imposible de traducir en palabras. Sin embargo, la mente del Espíritu encontró una manera de darle significado a los símbolos y Michael pudo comprender el significado interno de todos los eventos más importantes que construyeron la secuencia de su existencia. Los sucesos pequeños de menor importancia ahora tomaron mayor importancia en razón de su efecto sobre él mismo y sobre los demás.

 

Notó una voz que hacía comentarios a los hechos que se sucedían. Al principio pensó que eso era parte de la película, como una pista de sonido que le daba en lenguaje de pensamiento la simbología de los eventos. La voz era terriblemente crítica; Michael se preguntaba quién era esta persona que le juzgaba en términos tan crudos. Nadie le había advertido de esto. Su corazón se sobresaltó repentinamente. Tuvo el terrible pensamiento de que esto podía ser alguna manifestación de la ira de Dios sobre él...

 

Reunió todo su valor y se enfrentó a película sobre su pasado con un espíritu de determinación. Para su sorpresa, descubrió que la voz no provenía del exterior sino que surgía de su propio ser. Como si siguiera su tren de pensamientos la voz irrumpió: "Es la voz de la Conciencia, tu Conciencia". Esto lo llenó de azoro. No era Dios quien hablaba, no era algún Ser superior que lo juzgaba desde su imponente sillón de omnipotencia. Era su propio Yo, su propio Espíritu que hablaba desde el pináculo más alto de su conciencia, desde la esencia más pura de su ser. Se encogió en su asiento a medida que el terrible significado de este hecho irrumpía en su mente. Nunca, en sus más salvajes sueños, se había imaginado a sí mismo como su juez final. No era la mente de autoexcusa fácil del pensamiento humano, sino la parte más implacable de su ser, el Centro que-todo-lo-sabe de su super-conciencia. ¿Cómo podía excusarse ante el terrible cargo de su propio Espíritu?

 

En términos más que certeros la voz continuó enfatizando sus debilidades y marcando los puntos en su carrera en donde su tontería o ignorancia o falta de esfuerzo habían influenciado a otras vidas para su detrimento. Nuevamente indicaría dónde su falta de entendimiento de la oportunidad que se presentaba había resultado en una triste consecuencia para los demás, dónde él podía haberlos ayudado a evitar el daño si tan solo hubiera estado menos ocupado en sí mismo. La voz era justa, le felicitaba por todo lo que había logrado. Pero no había duda sobre el lado en que la Balanza de la Justicia se inclinaría".

 

['Full Cycle', por Ribpley Webb – Marcus Books, Queensville, Ontario, Canadá]

 

Habiendo revisado nuestra vida pasada y habiendo visto todas nuestras faltas con la visión espiritual más clara y objetiva de las dimensiones superiores, podemos ahora, con la ayuda de nuestros Guías Espirituales, verificar qué lecciones deben ser re-aprendidas, así como revisar aquellas lecciones que todavía tenemos que aprender.

 

Pero a menos que el Karma requiera de un regreso inmediato a la Tierra, como cuando ocurre después de una vida interrumpida prematuramente por un suicidio, la mayoría de las almas pasa un tiempo considerable en los niveles Espirituales. Esto toma generalmente doscientos años o más, y puede a veces llegar a mil años o más del tiempo terrenal.

 

Durante este período de restauración espiritual podemos explorar los vastos Mundos Espirituales o asistir a los numerosos Salones de Aprendizaje para adquirir un nuevo conocimiento y nuevas habilidades. También existe una amplia oportunidad, para aquellos de nosotros que estemos listos, de servir a los demás ayudando a los recién llegados desde el plano de la Tierra para que puedan ajustarse a su nueva dimensión, o dando fuerza espiritual a aquellos de la Tierra que se encuentran solos o en desgracia.

 

Después de este período de reajuste espiritual, de aprendizaje y de servicio en los planos superiores, el alma, reconociendo que todavía tiene lecciones que deben superarse o ser aprendidas, siente la necesidad de reencarnar una vez más en el denso plano físico de la Tierra. Allí, por medio de difíciles y exigentes lecciones de vida física terrestre se puede lograr un progreso evolutivo más rápidamente que en el Plano Espiritual. Se inicia entonces el proceso de planificación detallado junto con el Guía que se tendrá en la nueva encarnación que se aproxima.